¡Mujeres inspiradoras del mundo!

Texto: Julieta Iglesia – Ilustración: Magdalena Lennon

Con una huella imborrable en la historia, se convirtieron en ejemplos que nos dejaron alguna enseñanza, y que hicieron que el mundo esté un poquito mejor. Para estas mujeres reales con fuertes vivencias es nuestro homenaje este mes.

En el último Bar

¿Y qué pasó?

Entonces pasó una mujer.

¿Pero qué pasó?

Que era de las que nunca

terminan de pasar.

Fuente: Google (autor anónimo)

 

Enseñarás a volar

Enseñarás a volar,

pero no volarán tu vuelo.

Enseñarás a soñar,

pero no soñarán tu sueño.

Enseñarás a vivir,

pero no vivirán tu vida.

Sin embargo…

en cada vuelo,

en cada vida,

en cada sueño,

perdurará siempre la huella

del camino enseñado.

(Poema de la Madre Teresa de Calcuta)


Luchar con fuerza por lo que pensamos y mostrarlo es empezar a hacer historia. Las mujeres, como grupo social y cultural, están reivindicando su valor, y ¡enhorabuena! Optar por el cambio y vivir el presente desde otra óptica, ir tras esos proyectos que nos enamoran, ayudar a otras muchas mujeres a encontrar su don, entre otras cosas nos convierte en referentes.

Los grandes ejemplos que trascendieron por algún valor intachable son reflejo de mujeres que desean, que se enamoran, que tienen miedos y debilidades, pero que se animaron a dejar su huella plasmada para las futuras generaciones. Ellas son protagonistas ocultas de nuestra historia, y a través de sus vivencias pueden inspirarnos a cambiar el mundo. Nuevos paradigmas, lucha por un cambio o servir a los demás son algunos de los caminos por los que transitaron para llegar a ser quienes fueron. Ellas son:

Agatha Christie, escritora. «El mejor momento para planificar un libro es cuando lavas los platos»

Era una niña a la que le encantaba escribir; quería ser escritora profesional más que cualquier otra cosa en el mundo. Ella inventaba historias y personajes a donde fuese. Una vez envió sus cuentos a algunas revistas, pero la rechazaron en más de una oportunidad. Pero eso no hizo que se rindiera. Era una lectora voraz que amaba especialmente las historias de asesinatos misteriosos. Así fue que escribió su propia novela de detectives.

En “El misterioso caso de Styles” aparecía Hércules Poirot, un detective belga con un bigote maravilloso. Muchos editores lo rechazaron, pero al final uno lo aceptó. Y tras publicarse, la novela fue de tal éxito que marcó el inicio de una increíble carrera. Los libros de Agatha Christie han vendido más de dos millones de ejemplares y se han traducido a más de cien idiomas, convirtiéndola en la novelista más vendedora de todos los tiempos.

Los personajes de sus libros son muy populares en la historia de la literatura. A lo largo de su notable carrera, Agatha escribió sesenta y seis novelas de detectives, catorce colecciones de cuentos y la obra teatral que ha tenido más representaciones ininterrumpidas, La ratonera.

(15 de Septiembre de 1890- 12 de Enero de 1976. Reino Unido).

Cristina de Suecia, Reina. “Da mucha más alegría no obedecer a nadie que reinar sobre todo el mundo”

Hubo una vez una reina de seis años. Se llamaba Cristina, y había sucedido a su padre en el trono cuando murió. Era inteligente y tremendamente independiente. Como tenía muchas responsabilidades sobre sus hombros, sabía que debía crecer pronto, así que estudió filosofía, arte, idiomas y hasta ballet para moverse con la gracia de una reina.

Cuando cumplió dieciocho años, todos esperaban que se casara con un buen hombre de familia noble, alguien que aumentara su poder. Pero ella no tenía interés por casarse. Entonces, después de reinar durante diez años, Cristina sorprendió a todos renunciando al trono y convirtiéndose al catolicismo. Se mudó a Roma, donde se hizo amiga de artistas, escritores, científicos y músicos de todas partes de Europa. 

Cristina nunca tuvo miedo ni vergüenza de mostrar al mundo quién era realmente, aunque la criticaran. No era una persona convencional, y le encantaba ser así. Gracias a su espíritu libre, se convirtió en una de las mujeres más influyentes de su época. En Roma, formó el círculo literario que dio origen a la Academia de la Arcadia, un instituto de literatura y filosofía que aún existe hoy en día.

(8 de Diciembre de 1626- 19 de Abril de 1689. Suecia).

Florence Nightingale, enfermera. “Las mujeres anhelan una educación que les enseñe a enseñar, que les enseñe las reglas de la mente humana y cómo aplicarlas”

Desde muy joven se destacó en las matemáticas; culminó sus estudios y aplicó sus conocimientos de estadística a la epidemiología y a la estadística sanitaria. Perteneciente a una familia acomodada, a sus diecisiete años e impulsada por lo que ella llamó una “llamada divina”, anunció a su familia la decisión de convertirse en enfermera. A pesar de la fuerte oposición, fundamentalmente de su madre y de su hermana, logró formarse como enfermera. En aquella época, la profesión estaba asociada a mujeres de clase trabajadora, y no era digno de una mujer de su estrato. Durante los siguientes años, segura de su decisión, y de manera autodidacta, se convirtió en una experta en enfermería al frecuentar los centros sanitarios que visitaba en cada uno de sus viajes. Florence fue una gran viajera, una costumbre de la época cuya función era instruir a las mujeres del siglo XIX. 

Fue la primera mujer admitida en la Royal Statistical Society británica, y miembro honorario de la American Statistical Association. Sentó las bases de la profesión de enfermería con el establecimiento de su escuela de enfermería en el hospital Saint Thomas de Londres. Su trabajo fue la fuente de inspiración de Henri Dunant, fundador de la Cruz Roja y autor de las propuestas humanitarias adoptadas por la convención de Ginebra. 

De fe anglicana, creía que Dios la había inspirado para ser enfermera. Alcanzó fama mundial por sus trabajos precursores en la asistencia de los heridos durante la guerra de Crimea. A partir de ese momento fue conocida como “la dama de la lámpara”, por su costumbre de realizar rondas nocturnas con una lámpara para atender a sus pacientes. En 1883, la reina Victoria le otorgó la Real Cruz Roja, y en 1907 se convirtió en la primera mujer en recibir la Orden de Mérito del Reino Unido. En 1908, le fueron otorgadas las Llaves de la Ciudad de Londres. El juramento Nightingale efectuado por los enfermeros al graduarse, fue creado en su honor en 1893. El Día Internacional de la Enfermería se celebra en la fecha de su cumpleaños. 

(12 de Mayo de 1820-  13 de Agosto de 1910. Florencia, Gran Ducado Toscana).

Isadora Duncan, bailarina. “Una vez fuiste salvaje, no dejes que te domen”

A Isadora nunca le gustó la escuela. Odiaba tener que estar sentada en un pupitre, quería expresarse de otra manera. En su interior, la pequeña sabía que había nacido para bailar. Con apenas seis años, Isadora ya se había convertido en maestra de danza. En ese tiempo, se pensaba que el ballet era la danza más bella del mundo, pero Isadora no estaba de acuerdo; le parecía “antinatural”; decía que quería bailar más libre. A los dieciocho años, usó sus últimos dólares para comprar un pasaje en un barco que transportaba ganado de América a Europa. Viajó por las grandes ciudades: París, Berlín, Viena y Londres.

Se presentó en los escenarios y fundó escuelas de danza sin precedentes. “En mis escuelas no enseñaré a los niños a imitar mis movimientos, sino a crear los suyos propios”. Al bailar Isadora usaba vaporosos vestidos blancos y largas bufandas que flotaban detrás de ella; quería que la tela siguiera y mejorara los fluidos movimientos de las extremidades. Algunas personas la consideraban indecente. Pero a ella no le importaba. Se declaró [una bailarina del futuro… la inteligencia más alta en el cuerpo más libre]. 

(Circa del 27 de Mayo de 1877- 14 de Septiembre de 1927. Estados Unidos).

Immaculée Ilibagiza, sobreviviente del Holocausto de Ruanda. “Solo es posible recuperarse de algo dramático por la gracia de Dios, y esa gracia está disponible en todas las personas”

Una joven ruandesa de tan solo 22 años sobrevivió milagrosamente a la masacre que se produjo en su país, la cual asesinó a toda su familia. Estuvo escondida durante noventa y un días en la casa de un pastor protestante de la tribu hutu (los agresores), en una baño minúscula junto a otras siete mujeres. Entró pesando 52 kg, y cuando terminó el encierro, tan solo pesaba 32. Gracias a su fe pudo perdonar a los asesinos de su familia y desterrar el resentimiento de su corazón. Se unió a las Naciones Unidas y luego se mudó a New York cuatro años más tarde. Escribió su impresionante historia en 2006: “Sobrevivir para contarlo. Descubrir a Dios en el medio del Holocausto Ruandés”. Alcanzó los primeros lugares de la lista de los libros que publica el New York Times. 

Hoy cuenta su testimonio por el mundo y comparte su fe, sabiduría, experiencia y las gracias que derrama saber perdonar. Immaculeé está firmemente convencida de que sobrevivió para poder contar en primera persona los horrores del holocausto, las desgracias de su familia, su increíble supervivencia, pero sobre todo, para transmitir que el perdón es el único camino para sanar un país enfrentado. Para saber más, les recomendamos esta emocionante nota de Tigris de hace unos años atrás cuando visitó Argentina, dictó varias conferencias, y nos invitó a viajar con ella a Ruanda. 

(1972, Ruanda).

Josephine March, protagonista de la historia de Mujercitas

Diálogos de la última película: 
-Jo: Quizá me apresuré en rechazarlo.
-Marmee: ¿Lo amas?
Jo: Si me lo propusiera de nuevo, creo que diría que sí. ¿Crees que me lo vuelva a proponer?
Marmee: ¿Pero tú lo amas?
Jo: Me interesa más ser amada. Quiero ser amada.
Marmee: Eso no es lo mismo que amar.
Jo: Lo sé. Pero siento que las mujeres tienen mente y tienen alma, no solamente corazón, y tienen ambición y tienen talento, no solamente belleza y estoy harta de escuchar que digan que la mujer solo sirve para el amor. ¡Estoy harta! Pero estoy tan sola”.

La caracterización de Josephine March, como la segunda de las cuatro hermanas March describe a una joven temperamental y rebelde que reniega del rol femenino tradicional rehuyendo a las convenciones sociales de la época. A temprana edad, comenzó a trabajar esporádicamente como maestra, para ayudar en la economía de su familia, mientras redactaba sus primeros escritos en poemas y relatos dedicados a su padre en guerra. Durante su adolescencia y a principios de su edad adulta, Jo compartió la pobreza y los ideales trascendentales de su familia. Envidia a Laurie la oportunidad de estudiar en Harvard, y la libertad que tiene como hombre en general; y así empieza la historia con grandes ambiciones como escritora. Jo se corta el cabello, su más preciado bien, para obtener dinero y que su madre pueda visitar al padre herido durante la Guerra de Secesión (1861-1865). No acepta casarse con su mejor amigo, Theodore Laurence (Laurie), y se casa con el Profesor Bhaer, de origen alemán, con quien tienen dos hijos: Rob y Teddy. Jo March ponía su libertad antes que nada. Tenía deseo propio fuera del estereotipo de la época, y lo defendía fervientemente.

(Mujercitas escrita en 1868 por la escritora norteamericana Louisa May Alcott).

Soñar en grande

Encontramos en ellas algo que las hace únicas, eso que las diferencia porque son inspiración pura. Subyace una voluntad de progreso común, de servicio a los demás, de entrega. Al fin y al cabo, si dejamos una huella positiva y auténtica, sabremos que estaremos contribuyendo a una sociedad más justa y generosa. 

 

Fuentes:

Fuentes de los casos: Cuentos de buenas noches de niñas rebeldes 2. Francesca Cavallo y Elena Favilli; https://www.elobservador.com.uy/nota/historia-de-tragedia-y-perdon-20144138530;  Wikipedia; y https://frasesdecineparaelrecuerdo.blogspot.com/2020/02/frases-pelicula-little-women-mujercitas-greta-gerwig.html

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