Mi proyecto de vida

La Universidad Austral ofreció una conferencia dada por Arturo Claría, psicólogo y docente, titulada “10 elecciones para un hijo adolescente” en la que se planteaban decisiones que tomamos a medida que vamos creciendo.

Texto: Catalina Rothberg

A medida que van pasando los años, es fundamental ir generando nuestro propio proyecto de vida. Y uno, como padre, hermano, amigo o referente, de alguna forma u otra, puede fomentar estas elecciones. Son diez las que, según Arturo Claría, definen el proyecto de vida.

1) Decidir entre ser sólido o líquido: la sociedad de hoy nos invita a ser “líquidos”. A no pensar, no procesar. Vivimos en un mundo en el que todo es efímero. Todo ya, todo rápido, perfecto y todo para mí. Estamos en un río que arrastra sin preguntar hacia dónde queremos ir. La decisión acá recae en elegir entre seguir el río o ir contracorriente. Dejar todo pasar sin procesar o ser sólido y permanecer.

2) Vértigo y ruido o tiempo y silencio: recibimos multiplicidad de estímulos simultáneos que nos impiden hacer silencio. Ese silencio que nos invita a entrar en uno mismo. En silencio reviso quién soy, me puedo plantear qué quiero. Vivimos en un mundo donde aburrirse está prohibido. Donde nos llenamos de cosas y nos olvidamos de que en el aburrimiento y el silencio surgen la creatividad, la imaginación, los sueños.

3) Ser uno más de la masa o ser original: estamos constantemente tentados a ser uno más en la masa. Buscamos ser atractivos para los demás y dejamos de lado ESO que nos hace únicos. Aunque no lo veamos, somos originales en esencia. Tenemos la posibilidad de mostrarle al mundo aquello que nadie puede mostrar. Está en cada uno elegirlo.

4) Tener o ser: podemos convencernos de que cuanto más tenemos, más somos. Pero hay una realidad: llegamos y nos vamos sin nada; simplemente con nosotros mismos. Tantas veces buscamos tener y así generar la sensación de ser. El verdadero desafío está en buscar nuestro verdadero ser. Aceptar la dificultad de edificarnos a nosotros mismos.

5) Quedarse con lo superficial o ver la belleza interna: sentimos que hay requisitos estilísticos para valer. Sabemos hasta el manual de belleza que uno debe seguir para “agradar”. Pero hay una verdadera belleza. Esa belleza de cada uno, la que está más allá de la vista. Esa por la cual debemos trabajar para verla. Elijamos buscar la belleza interna; en un mismo y en el otro.

6) Camino fácil o camino difícil: “Ante mí se abrieron dos caminos y yo elegí el menos transitado. Eso marcó la diferencia”, dijo Robert Frost. El camino difícil requiere de esfuerzo y perseverancia. Pero cuanto mayor es la dificultad, mayor es la gloria. La gloria está en tomar un camino nunca antes recorrido. El que tiene personalidad elige.

7) Pasado-Futuro o disfrutar el Presente: vivimos proyectando. Buscando que termine la semana, que termine el año. Que termine el horario laboral. Posponiendo nuestra felicidad. “Voy a ser feliz cuando sea viernes”, solemos decir o escuchar. Pero la única certeza es el hoy. Hoy es un día que nunca más va a repetirse. Y hay una realidad: para poder llegar hay que saber parar. Elijamos saborear el día a día disfrutando la magia del presente.

8) Divertirse o ser feliz: hay una sociedad líquida que nos invita al placer inmediato, a una diversión momentánea. Tenemos la posibilidad de elegir ser felices. De buscar esa diversión que nos plenifique más allá del sentimiento rápido. De apostar por nuestros proyectos de vida y no por la diversión fugaz. Construyamos nuestro camino de felicidad.

9) Quejarse de todo o esforzarse por un sueño: hay personas que tienen sueños y otras tienen sueño. Los sueños mueven la vida de cada uno. La posibilidad de realizarlo es lo que hace la vida interesante. Sólo hace falta querer buscarlos para así poder convertirlos en realidad.

10) Pasar en vano por la vida o dejar huella: dejar la huella puede ser cansador. Pero no hay nada como el cansancio de haber dejado la vida, como la gratificante sensación de mirar atrás y ver una vida vivida de verdad. Está en nuestras manos apropiarnos y ser protagonistas de nuestras vidas sabiendo que todo lo que hagamos en la vida va  a ser eco en la eternidad.

Fomentemos un futuro sólido, humanos que elijan vivir de una manera distinta, que vayan detrás de los sueños, que no tengan miedo al silencio y el encuentro con uno mismo, al encuentro con los demás. Que se destaquen por eso que los hace únicos. Que sean conscientes de que cada paso es una oportunidad para construir su proyecto de vida. Albert Einstein decía que la única manera de influir sobre los demás es dando el ejemplo. Seamos  nosotros también ejemplo de vida.

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