Francis Alÿs

Francis Alÿs pone el dedo en la llaga – Este verano en el Malba, una obra arrolladora y sugerente del artista belgamexicano, quien oficia también de cronista de su tiempo.

Texto: Loris María Bestani – Fotos: Cortesía Malba

Una muestra que interpela. ¿Es poética? ¿Es más bien política? ¿Tiene un guiño de humor? ¿O es principalmente tierna y juguetona? La exposición Relato de una negociación es todo esto sumado a la lente con la que se la mire. De allí, tantos niveles de interpretación y tantas posibilidades de experiencia. La muestra del artista belga nacido en 1959 hace su primera parada en el Malba para seguir su camino a Cuba y luego a Canadá. A través de una batería de obra que consiste en tres films mostrados juntos por primera vez, videos, pinturas, instalaciones y documentos, Alÿs mide la temperatura de su época. Y más que respuestas, propone muchas preguntas como, por ejemplo, si es posible construir un puente de niños entre dos continentes o si se puede borrar la memoria de una nación.

La primera sala de Relato de una negociación -ubicada en el segundo nivel del museo- marca el ritmo y la tónica de la exposición, y este formato se replica en dos salas más. No hay en ella una pieza estrella sino que cada una está ahí para iluminar a las demás y completar su sentido. Según el crítico e historiador mexicano Cuauhtémoc Medina, curador de la muestra, Alÿs utiliza la sala como una gran pintura; por eso el color con la que está pintada. Cuando se ingresa, se siente cierta liviandad y un aire que relaja, quizás reforzado por las pequeñas pinturas de adentro que siguen una lógica de horizonte en su colgada. Además, la arquitectura del Malba fue aprovechada para que ingrese luz natural.

En la primera sala hay un único gran planteo, definido por el film que actúa como eje (titulado No cruzarás el puente antes de llegar al río, 2008), y que se enriquece con las pinturas y los objetos que lo acompañan. En dos pantallas en las que el visitante parece sumergirse, y hasta hundirse por momentos, una hilera de niños parte de un extremo de África hacia Europa y otra hace lo propio en sentido inverso. Zarpan en trajes de baño, con la postura y la frescura que sólo la juventud hace posible. ¿Se encontrarán en algún punto en el horizonte?

La segunda sala muestra el film Tornado, 2000-2010, que le llevó diez años a Alÿs realizar. El artista persigue en este caso el momento de calma que sigue a remolinos de tierra que se producen en época de sequía en el sur de la ciudad de México como metáfora de la tranquilidad que se busca en pleno tumulto político. El tercer film, REEL-UNREEL, 2011 -perteneciente a la serie Afganistán, 2011-2014- alude al momento en el que el régimen talibán decide incendiar su acervo fílmico cerca del año 2000.

A través de su creación, el artista, quien también expuso en Reina Sofía en Madrid y Tate Modern en Londres, plantea realidades que agitan a muchos hombres contemporáneos y lo expresa de un modo que no es realista sino onírico y mitológico. Por eso pega tan fuerte. En cierta manera, muestra cómo hacer arte en zonas de tensión y conflicto con problemas como la migración y el contrabando. A su vez, corre a la pintura de su lugar tradicional desde el momento en que la pone a pensar. Así, explora posibilidades de un modo de pensar y pintar, haciendo de sus pinturas formas de pensamiento que dan marco a sus intervenciones sociales y films. Las pinturas se transforman en reflexiones auxiliares de sus intervenciones. Y recurre mucho -cada vez más- a los niños como protagonistas de sus acciones.

No es un aspecto menor de Relato de una negociación la dupla que forman el artista y el curador. Alÿs- Medina constituyen un dúo explosivo: el europeo que elige a América (México) como lugar de residencia, y el americano que, desde la voluptuosidad propia de su continente, descifra el trabajo y el ojo del europeo. La fuerza que tiene la exposición es probablemente fruto de esta suerte de unión del Viejo y el Nuevo Continente. Las palabras que el director artístico del Malba, Agustín Pérez Rubio, pronunció en la inauguración son una profecía que ya se cumple: “la presentación singular de los films con la pintura va a perdurar en la retina y el conocimiento del espectador”.

Más Información: 
MALBA – Av. Figueroa Alcorta 3415
Ciudad de Buenos Aires
Muestra abierta hasta el 15 de marzo de 2016