Época de frutales

Texto: María Laura Vidal Bazterrica – @itasflowers –  Fotos: Rosario Lanusse – @rochilanu

La naturaleza nos sorprende todo el tiempo. Observar en silencio y contemplar sus detalles hace que nos enfoquemos en sus cambios, en sus movimientos, en sus encantos a través de las estaciones. Esta vez prestaremos especial atención a los frutales.

Diferentes formas, colores, perfumes, flores. Hoy hablaremos de una quinta cualidad que son los frutos. Veamos cómo son y qué caracteriza a los frutales.

Durante el otoño y el invierno las flores disminuyen, y por esa razón, creemos que el jardín y los espacios verdes no tienen encanto. ¡Qué equivocados estamos! Si observamos, podemos descubrir que la naturaleza siempre tiene un nuevo escenario para sorprendernos. Las ramas desnudas con sus frutos, por ejemplo, son un gran espectáculo. Cuando creemos que todo está en silencio, gris y con poca vida, aparecen los frutos para armar una gran composición en el jardín. ¿Cuánto sabemos de ellos?

Estrictamente, el fruto surge del ovario maduro fecundado de una flor. Lo podemos encontrar en forma de drupa, de una sola semilla, como son el durazno, la palta, el olivo; o en forma de baya, que posee varias semillas como son el manzano, el melón, el peral. Es muy importante tener presente que la propagación de las especies está a cargo del fruto, que tiene semillas que se distribuyen a través del viento y de las aves.

Así, las aves que no migran en invierno se alimentan de estas semillas y frutos que necesitan para mantenerse calientes. De aquí que en el cuidado de la biodiversidad y del control de plagas, los frutos juegan un rol clave. Plantar especies autóctonas, por ejemplo, ayudará en esa dirección y será el alimento de jilgueros, gorriones y cardenales, entre otros. 

Diseño en esta consonancia

A la hora de plantear cómo queremos vestir nuestro jardín, podemos hacer el ejercicio de conocer aquellos árboles y arbustos que pueden alimentar a los pájaros de nuestra zona. En esta lista, especies vegetales acordes:

  • Magnolia: sus frutos contienen semillas de color rojo, fáciles de ver a la distancia por los pájaros. 
  • Molle: sus semillas son como globitos rojos también, brillosos y muy decorativos.
  • Sauco: sus frutos después del otoño, crecen con forma de arvejas color violeta que es una delicia para los zorzales. 
  • Acacia Caven, conocido como Espinillo: sus frutos tienen forma de chauchas, que son cilíndricas. 
  • Ceibo: además de ser la flor representante de nuestro país, sus frutos también en forma de chauchas alimentan a muchas aves.

No nos olvidemos que muchas semillas se encuentran dentro de las chauchas, y que al abrirse se diseminan a través de las patas de los animales, de las inundaciones y del viento

  • Solidago chilensis: cantidad de varas florales amarillas dorados llenan los campos y baldíos de nuestras zonas. Ideal para armar floreros. Su néctar es buscado por muchos pájaros pequeños y sus semillas son transportadas por el viento a muchos kilómetros de distancia. Atrae arañas que ayudan a combatir plagas. Los frutos son pequeños, con una sola semilla. 
  • Además, algarrobo, árbol de Judea, cina cina, ibirá Pita, acacia, timbo, anacahuita, brachichito, paraíso, robles, liquidámbar y fresnos son algunos de los tantos árboles que podemos plantar.

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