ENCUENTRO MUNDIAL DE FAMILIAS

Texto: María Ducós

Se realizó en Dublín la semana pasada y el fin de semana contó con la presencia del Papa Francisco que recordó la importancia de la familia para la sociedad, el rol de los jóvenes y la necesidad de promover la unidad en un mundo fragmentado.

En un momento de la historia donde la familia está siendo especialmente vapuleada en todo el mundo, se celebró el Encuentro Mundial de Familias en Irlanda, con el propósito de inspirar la construcción de una verdadera comunidad frente a la epidemia de la soledad. Bajo el lema “El Evangelio de la familia: ¡Alegría para el mundo!” no se buscó escribir una nueva doctrina sino, más bien, se procuró organizar una fiesta de testimonios para mostrar cómo la cultura de la vida está en el centro de la familia y éste es el recurso preciosísimo de la sociedad.

“Las muchísimas experiencias que se escucharon –representativas de varias situaciones en varios países- mostraron, sobre todo, el rostro completo de personas que, con humildad y confianza, se esfuerzan en crecer” subrayó el Cardenal irlandés Kevin Farrell. Ninguna familia es perfecta, ninguna pareja carece de problemas y, por eso, todos necesitamos de la gracia de Dios para convertirnos en verdaderos testigos de su amor.

Hoy más que nunca, cuando la palabra amor está tan distorsionada y es fácilmente alterada y desfigurada, hay que redescubrir su significado y llenarlo nuevamente de sentido y de trascendencia. La familia forma parte de la propuesta del plan de Dios, siendo garantía para toda la sociedad, y es la primera escuela de fe y de amor. El Papa en Irlanda quiso ayudarnos a descubrir cómo este amor es capaz de ofrecer alegría profunda, sentido de vida y plenitud existencial.

Pedido de perdón

El pontífice es bien claro con ciertas cuestiones y son los abusos en la Iglesia una de sus principales preocupaciones. Durante su visita a Irlanda trascendió el encubrimiento de las autoridades eclesiales en abusos sexuales de menores por parte de miembros de la Iglesia. Consideró justa la indignación causada y manifestó que es necesario un sano arrepentimiento y la toma de medidas “verdaderamente evangélicas, justas y eficaces en respuesta a esta traición de confianza”.

“Imploro el perdón del Señor por estos pecados, por el escándalo y la traición sentida por tantos en la familia de Dios. Pido a nuestra Madre Santísima que interceda por la curación de todos los sobrevivientes de abuso de cualquier tipo y que confirme a cada miembro de la familia cristiana con el propósito decidido de no permitir nunca más que estas situaciones vuelvan a repetirse”, rezó Francisco en el santuario de Knock, donde se afirma que se produjo la aparición de la Virgen María, San José, San Juan Evangelista y Jesucristo.

“El fracaso de las autoridades eclesiásticas –obispos, superiores religiosos, sacerdotes y otros- al afrontar adecuadamente estos crímenes repugnantes ha suscitado justamente indignación y permanece como causa de sufrimiento y vergüenza para la comunidad católica” aseguró en el discurso pronunciado en el Castillo de Dublín.

Una familia de familias

En nuestra familia hemos dado los primeros pasos y siendo nosotros mismos aprendimos a aceptar a cada miembro tal cual es, a quererlo, a importarnos por su futuro y su bienestar. Por eso, el Papa dice que la iglesia es “una familia de familias” que está dispuesta a ayudar a aquellas muchas que presentan dificultades, que sienten la necesidad de estar acompañadas y que les es imprescindible poner sobre la mesa tantas cuestiones que nos lastiman para mejorar nuestra convivencia.

A la vez, es el hogar el primer lugar donde se transmite la fe. “Es aquí donde los hijos respiran el aire fresco del Evangelio y aprenden a comprender, a juzgar y a actuar en modo coherente con la fe que han heredado”. Por último, el Papa invita a “arriesgar” por el matrimonio para toda la vida. “Soñad en grande y custodiad esa decisión como un tesoro todos los días. Así, seréis capaces de sosteneros mutuamente con esperanza, con fuerza, y con el perdón en los momentos en los que el camino se hace arduo y resulta difícil recorrerlo”.

Fotos: cortesía aciprensa

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