Diseñar el jardín en etapas

Amamos nuestros espacios verdes sin importar de cuántos metros cuadrados dispongamos. Hoy más que nunca, en este año 2020 tan pandémico, valoramos cada centímetro de verde porque sabemos que es un paraíso. Qué tener en cuenta a la hora de diseñar un jardín en etapas.

Construir nuestro jardín es un trabajo psicológico, creativo, de observación, de mucho estudio y, sobre todo, una movida económica importante. Por estas y otras tantas razones es que propongo ir armando nuestro jardín en etapas. Y las etapas podrían corresponderse con los diversos sectores. Empecemos por los jardines en el frente.

  • Frente 
  • Fondo 
  • Laterales
  • Sector de pileta 
  • Sector de terraza
  • Balcones y patios  
  • Parrillas y quinchos

Jardines en los frentes de las casas

Si existe un lugar más vivido en el hogar, ésa es la entrada de la casa. ¿Alguna vez te pusiste a pensar cuántas veces al día entras y salis de tu casa por esa puerta? Agotador de sólo imaginarlo ¿no? Pues, sí, es el sector que más se vive de la casa, pero no nos habíamos dado cuenta hasta hoy. Si tenemos este sector ordenado, limpio, diseñado, contribuirá a que estemos tranquilos, relajados y en armonía con nuestro espacio.

Comencemos con diseñar algún árbol o monte de árboles que contengan la estructura grande, es decir, la casa en ese inmenso espacio aéreo cuyo infinito es el cielo. Una masa vegetal en escala siempre sirve de espalda para todo aquello que deseo lucir, ya sea verde o material decorativo.

Uno, dos o más árboles pueden haber sido plantados en el frente de la casa de mi  propiedad o vereda en el pasado; sin embargo, pasan a ser parte de mis visuales. Por esa razón, ese árbol de vereda no debe ser mayor a los 10 metros de altura para estar en sintonía con su desarrollo radicular. El árbol es conveniente que sea caduco, que deje caer sus hojas en otoño para que entre el cálido sol de invierno. 

Cuando elijo diseñar el frente de mi casa, es importante tener en cuenta que un 30% de las especies sean caducas, y el 70% restante, perenne. Así obtendré un jardín sostenido visualmente todo el año. 

Para reavivar este espacio, puedo acompañar los tonos de los materiales utilizados en la fachada por la arquitectura, o jugar con el contraste. Con arbustos, herbáceas, trepadoras y florales, le daré la tonalidad que quiera.

Si mi casa tiene líneas rectas marcadas se pueden ablandar esas miradas con plantas tropicales de diferentes texturas, tonalidades de verdes y formas de hojas con floraciones alternadas. Por ejemplo, Alocasia, Dietes, Plumeria, Bromelias, Agapanthus, Rosas chinas, Senecio bonariensis, Salvias, Achilleas, Malvaviscos y Heliconias.

Si deseo minimizar mi diseño, puedo utilizar dos o tres especies, y trabajar haciendo manchones grandes con Acanthus, Alpinias, Boina de vasco, Aspidistras, Gramíneas, Caña multiflex, Westringias, Melianthus, entre otras. 

Es importante no olvidarnos de estos tips: 

  • El material inerte es mejor que siempre esté fijado al suelo: piedritas, lajas, caminos de quebracho cementado o arenado. 
  • Debo estudiar las horas de sol y sombra durante las cuatro estaciones, porque la luz va cambiando con el correr de las horas cada mes. No es lo mismo una planta expuesta al sol todo el día en verano que a media sombra en invierno. 
  • El suelo, lo más necesario, debe estar rico en nutrientes; saber qué suelo poseo para agregarle siempre más materia orgánica. 
  • Aromas: un arbusto, Jazmín del cabo; una trepadora, Jazmín Diamela; un árbol cítrico, me recibirán todos los días con perfume. 
  • Un color otoñal, ya sea por en arbusto, Cotinus, o un  árbol, Acer palmatum, o una trepadora, Ampelopsis.
  • Floraciones de bulbos que me indican el frío: Narcisos, Tulipanes, Crocus; o las primaverales como Fresia y Crocosmias que me recuerdan a las fiestas de fin de año. 
  • La primavera en la entrada de mi casa es posible con un Prunus Persica, un Almendro o un Malus, donde colocaremos un banco pequeño y acogedor en la base de su copa, con el objetivo de contemplar el bello entorno que me rodea. 
  • Las macetas y pailas siempre acompañan escalones y desniveles, permitiendo tener flores todo el año. 

Un detalle no menor: la iluminación. Poca, pero puntual, colocada en forma estratégica hará que la invitación a mi hogar sea irresistible. 

Y por último, pero no menos importante, debemos tener en cuenta que cada intervención que realicemos de ahora en más debe contener una buena cantidad de compost o humus de lombriz que son los cimientos fuertes para una excelente construcción verde.

Ya tenemos por dónde comenzar nuestro “Jardín en etapas”.

 

María Laura Vidal Bazterrica – Paisajista – @itasflowers

Contacto: 15-4991-6073 – marialauravidal@hotmail.com

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