CON EL CORAZÓN EN LA MANO

Cada quien es libre de elegir cómo quiere transitar la vida. Hay quienes buscan trascender a través de sus obras, buscando algo que de sentido a su existencia. Se conectan desde el alma, en su vínculo con los demás, con Dios y con el mundo. Hay personas que se dejan conmover por la realidad ajena y viven “con el corazón en la mano”, como Federico Gallardo, autor del libro “No permanecer caído”, donde se cuenta la historia de Los Espartanos.

Texto: Lucila Jordán  – Fotos: Cortesía Federico Gallardo

Muchas veces hemos hablado del equipo de rugby conformado por los presos de la Unidad N° 48 de San Martín. Proyecto que empezó allá por el 2009, fruto del incansable trabajo de Eduardo “Coco” Oderigo, abogado penalista que se convirtió en entrenador de Los Espartanos. Decidió “dejar de juzgar y se puso a jugar”, golpeó más de una puerta sin descanso hasta conseguir que le permitieran ingresar al penal a enseñar un deporte. Esto fue, para muchos, el inicio de un camino hacia el perdón, la sanación y la libertad interior.

Junto a Coco existen muchas otras personas que se dejaron conquistar por el proyecto. Entregan desinteresadamente su tiempo cada martes en los entrenamientos y cada viernes durante el rezo del rosario, o brindan ayuda y contención a los internos del penal de maneras muy diversas. Una de esas personas es Federico, amigo de Los Espartanos y autor del libro.

Era viernes, llovía y Fede había empezado a extrañar Argentina. Hacía cinco meses que estaba viviendo y estudiando en Madrid, cuando vio en Facebook una foto de su papá rezando en la cárcel. Eso le impactó mucho, y lo llamó para saber de qué se trataba. Al poco tiempo, regresó al país y después de reiteradas invitaciones de su papá, e intentando dejar de lado sus miedos y prejuicios, se animó a ir a la cárcel. Nos cuenta que desde aquel día, su vida cambió para siempre, porque nunca más dejó de ir al penal. Empezó yendo cada viernes a rezar el Rosario, luego se sumó a los entrenamientos de los martes, y aprendió a jugar al rugby como uno más ya que nunca había incursionado en aquel deporte. De a poco, fue “ablandándose”; se dejó tocar por cada historia, siendo testigo de la transformación de muchos, y experimentando también la propia.

Un tiempo después, desde su profesión de Comunicador Social, y quizá mucho más, fruto de un profundo deseo del corazón, comenzó a trabajar en la comunicación de la Fundación Espartanos. El 1° de noviembre de 2017 publicó en su cuenta de Instagram una foto junto a su amigo y propulsor del libro, Jorge Mendizábal con una frase que decía: “Cuando un sueño se termina es porque se ha hecho real”. A los pocos días, “No permanecer caído”, llegaba a todas las librerías del país.

A través del libro, Fede nos muestra una realidad cruda, postales del infierno mismo. Las historias calan hondo en el corazón de quien se atreve a sumergirse en sus páginas y es capaz de vaciarse de juicios, para poder ver más allá de la propia realidad. Los testimonios son duros, estremecedores y duelen, pero a la vez, nos siembran una pizca de esperanza. Es posible volver a empezar. Es posible perdonarse, pedir perdón y perdonar. Vale la pena tener una nueva oportunidad. Y eso se los dio el rugby y sus valores, y la espiritualidad.

Hoy, el índice de reincidencia en la Provincia de Buenos Aires es mayor al 60%, mientras que el de Los Espartanos es menor a un 5%. La Fundación Espartanos ya está trabajando en 37 cárceles del país y en muchas de ellas, también se reza el Rosario.

El libro, que agotó sus primeros 3000 ejemplares en tan solo un mes, ya va por su segunda edición y es, sin duda, un elemento fundamental para seguir llegando a más cárceles, ya que lo recaudado permite que el proyecto siga creciendo.

Vale la pena conocer cada una de estas historias, permitirnos salir por un rato de la propia realidad para descubrir que hay otra que necesita ser escuchada, sanada. Cuando nos animamos a vencer nuestros prejuicios y enfrentamos al miedo, cuando disponemos el corazón, abriéndolo de par en par y nos dejamos conmover, nuestra mirada, como la de Fede, puede empezar a cambiar. Y quizá podamos regalarnos la esperanza de una sociedad más humana, más hermana, donde existan nuevas oportunidades para todos.

WEB: www.fundacionespartanos.org

FB: Fundación Espartanos
IG: @fundaciónespartanos
Blog: www.gallardof.com

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