América Evolution en Eidico

Texto: María Ducós – Videos: cortesía América Evolution

El sábado 6 de octubre se abrieron las puertas de Eidico a la comunidad para ser sede de América Evolution, uno de los grandes eventos donde el objetivo fue poner al ser humano y a sus múltiples enfoques y perspectivas en el centro de la escena y así generar debates en torno a sus posibilidades de transformación. En un día primaveral de sol a pleno compartimos una jornada entera de charlas con grandes figuras como expositores que hablaron sobre temas como el ocio y la tecnología, la familia, la alimentación saludable y la salud. Desde la riqueza de sus múltiples puntos de vista, se inició un diálogo con un público ávido y participativo que se sintió interpelado por la actualidad del programa de este ciclo de conferencias inspiradoras que busca generar cambios positivos en nuestra sociedad.

El porqué detrás de una adicción

Durante la mañana no voló ni una mosca. El grado de atención alcanzó su máximo nivel bien temprano y se mantuvo en alza hasta el mediodía. Se abrió el bloque con la charla de Benjamín Silva, psicólogo especializado en adicciones al juego, que se centró en las ciber adicciones en la niñez y en la adolescencia, tema recurrente en su consultorio en Santiago de Chile. En tiempos donde los chicos conviven con una tecnología omnipresente y, por momentos invasiva, intentó desentrañar porqué los chicos pasan tantas horas detrás de una pantalla.

La primera observación concreta es que la gran intensidad puesta en un aparato significa algo, tiene un porqué, una razón de ser detrás que no siempre es tan fácil de descifrar. El chico se aísla en las redes sociales, o juega ilimitadamente al FortNite o al Fifa porque tiene una carencia oculta en la que debemos ahondar para ayudarlo.

Silva aseguró que toda adicción tiene que ver con una forma de satisfacer alguna “escasez”. La adicción no se encuentra en las cosas, sino en las personas, por eso es necesario entrar en sus mundos para ayudar a cada paciente. El ejemplo del niño que tiene altibajos en su estado de ánimo a causa de los likes que recolecta en sus posteos no es un simple retrato de casos aislados, sino una muestra de lo que pueda llegar a ocasionar la epidemia causada por la soledad.

Desenmarañar la función camuflada que tiene un comportamiento compulsivo hacia un objeto es el primer paso en el tratamiento de un adicto. “Las adicciones son la punta del iceberg” dice este psicólogo, y siempre responden a algo más. El gran desafío está en encontrar esa respuesta antes de que la angustia nuble más el escenario y se haga cada vez más difícil pedir ayuda.

Ni trabajan ni estudian

Llegó el turno de Liliana González, cordobesa, divertida, experta en psicopedagogía y muy suelta para hablar. Toda su teoría se vio excelentemente ejemplificada en casos concretos de la vida cotidiana y de los que todos alguna vez hemos opinado. Su tema estrella fue la generación NINI, los que ni trabajan ni estudian, y con un discurso vivaz y elocuente se ganó el respeto y la atención de toda la audiencia.

Cuando los adolescentes terminan el colegio aparece obligatoriamente la pregunta “¿Qué vas a estudiar?” y el bombardeo de información deja a los chicos tan vapuleados que es difícil encontrar una respuesta que escupa una profesión para toda la vida. ¡Para toda la vida! Da vértigo, suena imposible en un mundo plagado de estímulos e inseguridades, y la futura generación de adultos prefiere no elegir.

Pero esta indecisión se debe, según esta psicopedagoga, a que en la escuela nunca se toparon con un “Merlí”, ese maestro capaz de mostrarles sus mejores talentos, de alentarlos a ser unos fuera de serie en lo que se propongan y de incentivarlos a ir detrás de sus grandes proyectos sin importar los obstáculos. Y entonces, a veces sí se justifica el año sabático y es cuando este tiempo es sinónimo de búsqueda, discernimiento y exploración.

En esta gran decisión se suelen mezclar los deseos familiares con los personales, el planteo de lo que significa el éxito y cómo es visto el trabajo por sus padres. Cuando los chicos tienen padres frustrados o insatisfechos, afirma González, y se quejan permanentemente de un trabajo que los oprime y les quita libertad, crecen en un ambiente donde la rutina laboral es vista como un padecimiento.

Elegir una carrera, un proyecto de vida es algo maravilloso. A veces será nuestro ejercicio como padres acompañarlos y enseñarles a elegir su camino desde chiquitos y no tener que optar, a veces por descarte, al terminar el secundario, cuando el revoltijo de información y la ensalada de sentimientos pueden nublar una gran decisión. También es fundamental que los chicos sepan que se pueden equivocar y que en ese trayecto se irán conociendo en profundidad y, poco a poco, asomará la vocación que están buscando.

Recuperar la capacidad de asombro

“La vida del adulto es una vida seria” comenzó el turno de Luciano Porzio, coach ontológico y consultor de cambios culturales en organizaciones. Vivimos y decidimos en base a paradigmas culturales y emocionales que se nos pegan de manera inconsciente y nos cuesta mucho salir del consenso social heredado. Pero al reflexionar un poco, nos damos cuenta de que hay costumbres y formas de encarar la vida que fueron útiles para un contexto particular y que ya no corresponden a nuestro tiempo, por eso es sano frenar y revisar.

¿Por qué tenemos ansiedad? Porque queremos tener el control de todo, pero a la vez estamos siempre persiguiendo un foco que está delante nuestro, y buscamos resultados en todo lo que hacemos. Los chicos están inmersos también en esta cultura de rendimiento y ganancia, y les cuesta diferenciar que valen más que un resultado al ver que a partir de sus logros son queridos, valorados y aprobados por sus padres.

Si recuperamos la capacidad de asombro que está puesta en el camino y no en los resultados llegaremos a la plenitud que buscamos. No es cambiar la realidad, es cambiar el observador asegura Porzio.

Ya promediando la mañana, la última charla estuvo a cargo de Juan Lista, psicólogo y profesor de Filosofía y Teología, quien expuso sobre un tema con bastante tela para hablar que siempre surge previo a las fiestas como Navidad, “¿Qué hago con la familia que me tocó?”. Como una red, toda familia tiene nudos, momentos crispantes y miembros a los que les cuesta la convivencia. En medio de todo esto, también se cuelan aquellos temas tabús de los que preferimos no hablar porque la espina de dolor es demasiado profunda.

La comida como proceso de sanación

Después de un almuerzo en el jardín, la tarde también empezó con una charla bien interesante. Male Ramos Mejía es un ejemplo de que aun del peor dolor se puede sacar una enseñanza que nos fortalezca. Contó la historia del embarazo de Violeta, su segunda hija, una bebita que llegó al mundo para irse enseguida, dejar una huella indeleble, unir a la familia y traer un poquito de cielo a esta tierra. Su camino empezó el 18 de mayo de 2016 cuando, estando embarazada de 37 semanas y media, al llegar al sanatorio descubrieron que Violeta estaba sin vida, después de un embarazo completamente normal hasta el tercer trimestre que comenzó a dolerle mucho el cuerpo y la espalda. “Se me dormían los brazos y las manos, y las tenía tan hinchadas que no podía cerrarlas ni agarrar nada. Había sido un embarazo normal desde el primer momento”.

Después del parto comenzó a sentirse cada vez peor, y los médicos lo adjudicaron al estrés traumático y a la tristeza por la partida de Violeta. Una noche de julio, de un momento a otro, sus manos se pusieron moradas hasta los nudillos, luego grises hasta las yemas de los dedos, como sin vida. Estaba en presencia del fenómeno de Raynaud, una afección caracterizada por la sensación de entumecimiento en ciertas zonas del cuerpo como respuesta al frío, que limita la irrigación sanguínea al área afectada.

En octubre le diagnosticaron esclerodermia sistémica difusa y polimiositis, una interminable lista de remedios y un futuro incierto. Para sanarse debía dejar de ingerir gluten, lácteos y azúcares refinadas. Male no sabía por dónde empezar aun siendo nutricionista, pero sí estaba segura de una cosa: este camino la ayudaría a sanar, y realmente estaba convencida de que el esfuerzo valdría la pena y la comida se convertiría en su medicina.

Comer bien es comer lo que necesita nuestro cuerpo teniendo en cuenta el momento de la vida que estamos transitando”. El alimento es información. Cada persona es única y por eso es importante conectarse con uno mismo para determinar qué comidas nos caen bien y cuáles, en cambio, no terminamos de digerir. De este ejercicio brotó la recuperación en un cuerpo que se revelaba enfermo inmunológicamente y pudo curarse por completo. Hoy Male lidera la cuenta @the_food_alchimist, un proyecto desde el cual enseña a comer sano y prevenir enfermedades con una buena alimentación.

Cocina saludable

Muy en consonancia con la última charla, Mariana Bisso de @cocina.mona habló sobre la importancia de los alimentos naturales. “El intestino está sano cuando lo que comemos está sano y el intestino puede procesarlo”. El ser humano es parte de la naturaleza y no puede desoír sus señales también en materia alimentación. Pasar de los alimentos refinados a los naturales es la primera medida que propone esta instagramera que imparte talleres de cocina saludable. “A los alimentos refinados, el cuerpo no los reconoce porque no vienen de la naturaleza, entonces los almacena en alguna parte del cuerpo sin darles utilidad”.

Entre los cambios que ella propone se encuentran estos: cambiar el azúcar blanca por azúcar integral o mascabo, el harina blanca por harina integral, el arroz blanco por arroz integral, el aceite refinado por aceite de primera prensada, los lácteos industriales por lácteos de campo, los productos cárnicos por carne de pastura. A los alimentos estacionales hay que intentar consumirlos cuando están en época y acostumbrarnos a que existen ciclos naturales que es sano respetar.

Para terminar esta gran jornada, en el último bloque contamos con las oradoras Lita Donoso y Mariana Chiappano. Lita explicó el método Alkymia, un sistema de autosanación que deja de lado los fármacos y las vacunas tradicionales y propone iniciar una sanación a través de ejercicios del pensamiento y de los sentimientos para canalizar la energía en pos de la recuperación. Es en nuestro interior donde se encuentra la respuesta a tantas inquietudes y padecimientos.

Y para terminar, Alejandra Chiappano, médica especialista en medicina homeopática planteó que las vacunas son un negocio de los laboratorios y las causantes de la propagación de enfermedades crónicas. También manifestó su preocupación por ser uno de los países con más vacunas del mundo, que se aplican sin ningún tipo de control posterior.

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