Árboles de estación
Una guía completa para aprovechar los árboles de nuestro jardín en cada estación del año.

El mundo de los árboles es muy amplio, existen miles y miles de ellos: majestuosos, nobles; con presencia escénica; llamativos por sus formas rígidas o amorfas; de copa globosa o tor tuosa; de troncos rugosos, lisos, grises, marrones, negros y veteados; con hojas de diferentes texturas, formas y tonalidades que varían entre los verdes claros, oscuros o grisáceos, bordós, amarillos; y con espectaculares flores y frutos.
Colores de otoño
De las cuatro estaciones del año, el otoño es, por excelencia, el momento más adecuado para la contemplación de los árboles: todavía no hace tanto frío, el calor del verano ha amainado, las hojas se desprenden en una suave caída, al compás del viento y amontonándose en alfombras crujientes, y la paleta de colores vira hacia colores cálidos.
Amarillos, rojizos y marrones
Apenas arranca marzo, el verde follaje de los tilos se torna amarillo y sus hojas comienzan a caer, con la particularidad de hacerlo desde el ápice, es decir, desde la punta del árbol y hacia abajo.
Luego es el turno de los fresnos americanos y las gleditzias sundburd, que con sus hojas amarillo cálido y fresco respectivamente, adornan las veredas y las bases de sus troncos cuando éstas caen.
En el caso de algunos árboles de pequeña magnitud, como el rhus, el largestroemias y el liquidámbar, van mutando sus colores desde un amarillo anaranjado, luego un rojo suave y, por último, un rojizo sanguíneo.
Los robles, a su vez, apor tan los tonos marrones añejos en la secuencia otoñal y son los anteúltimos, junto con los taxodium, en dejar caer sus hojas.
Después, y casi al final de la estación, los gingo biloa, también llamados “árbol de la vida” por la cultura japonesa, explotan en tonos amarillos dorados y desnudan su forma ornamental.
Otras estaciones
El invierno se matiza con los colores y aromas de:
- Las acacias dealbata, baileyana y melanox y lan: f lores amarillas en racimos compactos y perfumados.
- Los frutales, como los cerezos, manzanos, perales y ciruelos: un despertar a la belleza que nos deja sin aliento.
- Los cítricos, desde el pomelo hasta la mandarina, empalagan con sus aromas.
La primavera será anunciada por:
- Magnolias perfumadas con flores blancas.
- Jacarandás con abundantes flores color del cielo.
- Ceibos con flores rojas y aires patriotas.
- Sauces que dan frescura y brotación con verde limón.
- Tipas con flores en forma de estrellas amarillas.
- Catalpas majestuosas con flores blancas y hojas de textura imponente.
- Paraísos con perfumes celestiales.
- Lapacho con llamativas flores, que nacen antes que sus hojas.
- Camelias elegantes y románticas.
El verano nos dará sombra fresca con:
- Palos borrachos y sus generosas flores amarillas, rosadas y fucsias.
- Ybira-pitas y un abundante colorido floral amarillo.
- Largestroemias y sus flores rosadas, fucsias y blancas.
- Acacias de Constantinopla: con su porte achaparrado y flores rosadas-amarillas.
¿Cómo cuidarlos? |
- Estas especies arbóreas necesitan un buen
suelo rico en fósforo y potasio para que
puedan florecer y fructificar bien.
- El buen desarrollo de su porte y follaje lo
obtendrán mediante la fertilización con humus
de lombriz, por lo menos dos veces al año.
- Es fundamental colocarles tutores y
cuidarlos del ataque de las hormigas.
- El drenaje y el riego no son menos importantes,
ya que con sólo observar la planta,
ella nos dirá cuánto necesita y cómo.
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