Cosas que pasan cada cuatro años

El 11 de este mes arranca Sudáfrica 2010 y el fútbol acaparará la atención del planeta. Un repaso a su rica historia a través de algunos números, datos curiosos y recuerdos.
Parece mentira, pero ya pasaron cuatro años de aquella frustración que para los argentinos significó el Mundial de Fútbol de Alemania 2006. La eliminación a manos del local fue un golpe duro que aún hoy cuesta digerir y que sólo se puede dejar atrás con una buena actuación que nos dé motivos para celebrar. Mientras nos disponemos a vivir un mes a puro fútbol, qué mejor que repasar la rica historia de los Mundiales a través de datos y hechos curiosos, de esos que se comentan en la previa.
Penas máximas
Ya que hablamos del partido por los cuartos de final entre Argentina- Alemania del Mundial pasado... ¿Sabías que el arquero local Jens Lehmann usó un “machete” para poder adivinar a qué palo tirarse y eso le permitió atajar dos penales? Siempre se habló de la existencia de ese famoso apunte que contenía los nombres de siete posibles ejecutantes. Ahora ese papel (que no es otra cosa que una hoja de anotador de un hotel berlinés) se exhibe para quien quiera verlo en una vitrina de la Casa de la Historia de Alemania, en Bonn. Antes de esto, fue subastado y un empresario pagó un millón de euros que fueron donados a una asociación de ayuda a chicos carenciados.
Y si hablamos de penales... El primero en un Mundial se lo convirtieron a… ¡la Argentina! El ejecutante fue el mexicano Manuel Rocquetas Rosas en la Copa del Mundo de Uruguay 1930 y el partido lo ganó nuestro seleccionado por 6 a 3.
Sin embargo, la primera definición por tiros desde el punto del penal (así se lo denomina por reglamento) fue recién en el Mundial de España 1982, precisamente en la semifinal que Alemania y Francia empataron 1 a 1 (en el tiempo reglamentario) y 3 a 3, en el adicionado. Finalmente los alemanes vencieron por 5 a 4 luego de patear 12 veces.
¿Y quién fue el primer arquero que atajó un penal en un Mundial? El español Ricardo Zamora, quien le detuvo el disparo a Waldemar do Brito en los octavos de final de Francia 1938, donde su seleccionado le ganó a Brasil por 3 a 1.
O Rei vs. D10S
La disputa entre Pelé y Maradona por quién es el más grande de la historia no acabó cuando la FIFA le dio el premio al argentino. Mal que nos pese, en las estadísticas el que gana es el brasileño, ya que es el único jugador que alzó tres veces la Copa del Mundo por sus conquistas en los Mundiales de 1958, 1962 y 1970. A todos nos sigue haciendo ruido que Diego no haya sido tenido en cuenta por César Menotti en el Mundial de Argentina 1978, en el que la selección terminó ganando. De haber integrado ese plantel, Maradona hubiese ganado su primer título a los 17 años, igualando a O Rei, quien se consagró a esa misma edad en Suecia 1958, donde marcó seis tantos, dos de ellos en la final.
Y ya que tocamos el tema edad, vale mencionar que Norman Whiteside es el jugador más joven en disputar un partido de Mundial, al ingresar con la selección de Irlanda del Norte ante Yugoslavia con apenas 17 años y 41 días.
En el otro extremo, en el de los veteranos, podemos ubicar a dos grandes: en primer lugar, al arquero italiano Dinno Zoff, quien se consagró campeón mundial en España 1982 con 40 años y 4 meses. En segundo lugar al camerunés Roger Milla, que con 42 años, 1 mes y 8 días, ostenta el título de goleador más veterano de la historia de los Mundiales, marca que alcanzó en EE.UU. 1994.
Poco y mucho
No siempre se ven lindos espectáculos en los Mundiales y, mucho menos, grandes goleadas, al menos en los últimos tiempos. La históricas goleadas parecen ser parte del archivo, como aquella de 10 a 1, que Hungría le propinó a El Salvador en España 1982, que aún se mantiene como la máxima, o bien el partido que Austria le ganó por 7 a 5 al local, en Suiza 1954, que todavía es el partido con más goles. ¿Y el primer empate sin tantos? Aunque ya era la sexta edición de la Copa, fue recién en Suecia 1958 y los que no abrieron el marcador fueron Brasil e Inglaterra. Cuatro días después, Gales y Suecia repitieron el mismo resultado.
Difícilmente los goleadores de los Mundiales suelen ser parte de los equipos que finalmente levantan la copa. Tal es el caso del francés Just Fontaine, quien es el jugador que más goles marcó en un mismo Mundial (13), en Suecia 1958 (lo ganó Brasil).
Otros goles que se metieron en la historia: el del francés Lucien Laurent, marcado ante México en Uruguay 1930, por ser nada menos que el primero.
El del suizo Ernst Loertscher frente a Alemania Occidental, en Francia 1938 por ser... ¡el primero en contra! El del austríaco Anton Schall ante Francia, en Italia 1934, fue el primer tanto convertido en tiempo suplementario. El del turco Hakan Sukur, a los 11 segundos del partido frente a Corea del Sur, en Corea-Japón 2002, es –por ahora– el más rápido en Mundiales. El del francés Laurent Blanc ante Paraguay, en Francia 1998, quedará por siempre como el primer “gol de oro”.
De jugadores a entrenadores
El debut en Mundiales de Maradona como DT sentado en el banco nos tiene a todos expectantes. Como jugador dio muestras de su maestría, pero ahora debe tratar de transmitir esos conocimientos. En la historia hay muchos casos exitosos y otros que no tanto. El argentino Guillermo Stábile es una prueba de eso, fue el goleador del primer Mundial, Uruguay 1930, con 8 tantos, donde la Selección fue subcampeona y donde le ganó 6 a 1 a EE.UU. Sin embargo, como DT sufrió la misma goleada en el Mundial de Suecia 1958 frente a Checoslovaquia y su equipo quedó eliminado en primera ronda.
Diego, campeón como jugador en México 1986, deberá poner la vista en las experiencias del brasileño Mario Zagallo (campeón en 1958 y 1962) y el alemán Franz Beckenbauer (1974), quienes por sus conquistas en 2002 y 1990, respectivamente, por el momento son los únicos dos que levantaron el trofeo como jugadores y técnicos.
Pierna fuerte vs. Fair play
El Mundial de Chile 1962 quedará por siempre signado como el más violento de los que se llevan jugados. A las pobres actuaciones futbolísticas, se le sumó la gran cantidad de faltas cometidas que produjeron una triste estadística: tres fracturas de piernas, una de cadera y otra de tabique nasal. ¡Apenas se llevaban cuatro días de competencia y el número de lesionados rondaba los 50! El partido que disputaron el local e Italia se lo recuerda como la Batalla de Santiago, donde dos italianos vieron la roja y uno de ellos con la nariz rota; al final del certamen el número de expulsados se elevó a seis.
En esta Copa del Mundo, se dio otro hecho curioso: la Argentina no se clasificó, pero tres argentinos, que eran figuras en nuestro fútbol, representaron a otros seleccionados: Alfredo Di Stéfano lo hizo para España, Omar Sivori para Italia y Adolfo Pedernera para Colombia. Vale recordar que las tarjetas hicieron su aparición recién en México 1970 (al igual que los cambios), Mundial en el que –casualmente– no se registraron expulsados así como tampoco en Brasil 1950, siendo los únicos con verdadero fair play.
De cualquier modo, los árbitros tuvieron desde siempre la posibilidad de echar a un jugador de la cancha y es el peruano Plácido Galindo, en Uruguay 1930, quien entró en las estadísticas negras por ser el primer expulsado de una Copa del Mundo.
Por su parte, el uruguayo José Batista fue hasta el momento el jugador que más rápido vio la tarjeta roja, ya que fue expulsado por el árbitro francés Joel Quiniou a los 56 segundos de juego, luego de cometer una violenta falta contra el escocés Gordon Strachan, en México 1986.
El argentino Pedro Monzón, en tanto, quedará para siempre “manchado” por haber sido el primer expulsado en una final, la de Italia 1990, luego de pegarle una patada al alemán Jürgen Klinsmann
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De la radio a Twiter
Los Mundiales y los medios de transmisión están íntimamente ligados. En los comienzos sólo se podía seguir algunos partidos por radio. En 1954 comenzó la era de la televisación, aunque no completa, sino de algunos partidos y sólo para algunos países. En 1974 llegó el color a la TV (algo que en la Argentina debutó en 1978).
El de 1998 fue el primero que masivamente la gente pudo seguir “en vivo” por Internet y el de este año será el que marque el debut del minuto a minuto a través de Twitter y el que se comente con los amigos a través de Facebook.
Fuente: FIFA y Atlas para vivir Alemania 2006 de La Nación.
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