ENERO 2010





 

LA VENTANA
TEXTO Y FOTOS: MARÍA MULLEN
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Descanso campestre
Tres opciones de escapadas rurales, ubicadas lo suficientemente cerca de Buenos Aires como para hacerlas en un fin de semana y, a su vez, lo suficientemente lejos como para olvidarse del trabajo. Una oportunidad de viajar hacia otros tiempos, escuchar historias y gozar de largos atardeceres y cabalgatas.

Paraíso entrerriano
ESTANCIA LAS COLAS




Pasando la ciudad de Gualeguay, en Entre Ríos, un camino se asoma a la derecha de la ruta 11. un cartel anuncia la entrada a la Estancia Las Colas, con su imponente parque de palmas, robles, pinos, jacarandáes. Tras los árboles, una pileta cristalina, una casita de juegos para los chicos y el elegante Casco de piedra gris. De fiel estilo renacentista, fue construido en piedra, tiene dos plantas y su frente es simétrico. una elegante galería de baldosas blancas y negras, cual tablero de ajedrez, espera con la mesa lista y el mantel blanco, impecable. La estancia, que data de principios del siglo XX, pertenecía a los Mihura, una familia de origen vasco. Esta fracción del campo era apenas una parte de las 6000 ha que poseía la familia. En el plano, que curiosamente tenía la forma de un animal, la estancia quedaba justo en la cola, y de allí adquirió su nombre. En 1995 fue comprada por la empresa Salentein Argentina b.V. Conservando la atmósfera original, la preparó para recibir huéspedes en un clima muy acogedor.

Un interesante museo expone artefactos antiguos: desde maquinarias de principios de siglo, autos de los años 20, hasta sillas de peluquero, máquinas de fotos y todo tipo de objetos. La casa dispone de siete habitaciones, y el perfil de los huéspedes, en muchos casos, es de familias con hijos. Desde que llegan hasta que se van, se sienten dueños de casa. Disponen del tiempo a su manera, a excepción de los horarios de comidas, donde todos los que se hospedan, comparten la mesa y el menú. Tanto la cocinera, Marta, como su marido Mario, trabajan allí hace veinticinco años y son expertos en hacer que los invitados se sientan como en casa. Abunda lo casero: el pan, las pastas gratinadas y las mermeladas. Lo mejor: los scons a la hora del té. Todo para disfrutar y descansar de verdad.

FICHA:

  • Distancia de Buenos Aires: 235 km
  • Ubicación: Gualeguay, Entre Ríos
  • Actividades: paseos en carreta, tenis, bicicleta,
    cabalgatas, fútbol, natación o trekking.
  • Más info: www.salentein.com


Como en una novela de otro tiempo
ESTANCIA BELLA VISTA DE GUERRERO




Un viento suave asciende desde las aguas del río Salado, justo frente al Casco. un frondoso monte guarda leyendas, como la de que allí se esconde un valioso tesoro enterrado desde la época de los indios. La comodidad de la fresca galería que mira al parque invita a los huéspedes de distintas patrias a un viaje en el tiempo, especialmente hacia la historia de la familia que poseía las tierras.

Antes de ser lo que es hoy, una estancia cinco estrellas, la propiedad era una de las tantas que poseía Félix de álzaga, luego de que el mismísimo Rosas se las otorgara como regalo, en 1825. Años después, su heredero, Martín de álzaga, se casó por arreglo con la bella jovencita Felicitas Guerrero, sin importar que ella fuera apenas una adolescente, mientras él superaba los 50. Al poco tiempo, de álzaga falleció, legando a Felicitas, de apenas 26 años, todas sus propiedades. Entre sus numerosos pretendientes, Miguel Ocampo, celoso al enterarse de que Felicitas estaba enamorada de otro, la mató luego de una discusión. La familia Guerrero heredó todas las tierras, que fueron pasando de generación en generación.

La Estancia bella Vista, una de las propiedades, fue adquirida en 1998 por el ingeniero Tomás De Caro y la arquitecta Ana Pusiol, quienes la reacondicionaron para recibir huéspedes. Hoy el Casco principal tiene 13 habitaciones; quienes buscan mayor privacidad disponen de cuatro casas de campo. En una antigua torre, funciona un spa con sauna, hidromasajes y gimnasio. En el parque, una piscina tienta con un chapuzón mientras unos bancos solitarios llaman a los pensadores a sumergirse en la lectura. un salón de juegos con mesa de pool y ajedrez invitan a alegrar la noche. El Centro de Interpretación es la joya del lugar, para comprender su historia y su inmenso valor.

FICHA:

  • Distancia de Buenos Aires: 164 km
  • Ubicación: Castelli, Buenos Aires
  • Actividades: recorridos por la estancia, actividades ganaderas,
    cabalgatas, pesca, tenis, eventos sociales y corporativos.
  • Más info: www.estanciabellavista.com.ar


Tras las huellas de Güiraldes
ESTANCIA LA PORTEÑA




Si dicen que para llegar a los lugares más valiosos hay que atravesar caminos angostos, “La Porteña” no es la excepción. Para acceder a la estancia de Ricardo Güiraldes, la más antigua de San Antonio de Areco y declarada Monumento Histórico Cultural, se debe recorrer un camino de 4 km de tierra, con entrada por la Ruta 41.

Un paseo por la casa permite conocer la habitación del autor de Don Segundo Sombra, donde se conserva intacta la escalera, algo escondida, que conduce a su escritorio personal. Por las ventanas se ve el sendero de árboles de la entrada y el parque diseñado por Carlos Thays. En el escritorio, también conocido como “El Rincón del Poeta”, todavía se guarda el baúl que el escritor usó en su viaje a la India. La mayoría de los muebles que ya no están fueron donados al Museo Güiraldes.

Güiraldes vivió muchos años en París, pero pasaba largos veranos en La Porteña observando las costumbres gauchescas (su obra maestra, Don Segundo Sombra fue inspirada en el paisano Segundo Ramírez, trabajador de la estancia), escribiendo bajo los árboles que todavía siguen allí, como el cedro grande, o caminando por el monte, pasando por el palomar, que también permanece en su lugar. Próximo a la casa principal, perdura el aljibe donde el escritor arrojó las primeras ediciones de sus obras El cencerro de cristal y Cuentos de muerte y sangre, luego de haber recibido críticas adversas. También fue en La Porteña donde paisanos y vecinos realizaron la primera “Fiesta de la Tradición”, para agasajar a Güiraldes por su obra.

Desde Jorge Luis Borges y Victoria Ocampo hasta Emma Thompson y Antonio Banderas se hospedaron en La Porteña. La capacidad de alojamiento de la estancia es pequeña, pero pronto abrirá el área de polo. La estancia cautiva, al igual que lo hizo con Güiraldes.

FICHA:

  • Distancia de Buenos Aires: 115 km
  • Ubicación: San Antonio de Areco, Buenos Aires
  • Actividades: recorrido por el casco histórico, cabalgatas,
    deportes criollos, doma india.
  • Más info: www.laporteniadeareco.com

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