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NOTA DEL MES
Texto: Constanza Gechter / Fotos: Victoria Gradín
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Cuál
es tu nombre ?
Los padres de hoy tienen más libertad
para decidir los nombres de sus hijos, ya que en el país se
eliminó la lista que ponía límites a las posibilidades de elección
para anotar a los recién nacidos. Pero el nombre forma parte
de la identidad y es una carta de presentación ante la sociedad,
así que conviene ser precavidos a la hora de elegir.
Unos se entusiasman con el nombre de los bisabuelos y los llaman
Gregoria o Ismael, otros se enamoran del personaje de la novela
de moda, y surge un Catriel, como ocurrió hace unos anos con
la tira que protagonizaba Osvaldo Laport, o Candela por “Son
Amores”. Algunos eligen el nombre más original que se les pueda
ocurrir y los bautizan con uno impronunciable; o caso contrario,
no dudan en repetir aquel con el que no se equivocan: Sofía
o Matías son clásicos argentinos. Y, por último, hay otros que
eligen el nombre de sus hijos simplemente porque les gusta,
o porque toda la vida supieron que los iban a llamar de esa
manera.
El universo de nombres es múltiple. Tan variado es, que el
Registro Civil porteno (www.registrocivil.gov.ar) tiene anotados
unos 9700 en la lista de denominaciones posibles, pero no
estricta, que se agranda a medida que aceptan los pedidos
especiales de la gente. Y ahora que la ley del nombre es más
flexible, un recorrido por el listado arroja resultados de
lo más divertidos -para el lector-, y peligrosos para los
pobres bebés que tienen alguna posibilidad de portar alguno
de esos nombres.
?Creían ser un tanto originales con Diógenes, Joaquina o Emilia?
Pues no, presten atención a lo que un rápido repaso del listado
puede dar. Atahualpa de los Andes, Agrícola y Asincrito figuran
entre los tantos nombres raros permitidos con la letra A.
Y la lista sigue en las demás: Chanel, Drogon, Juventino,
Julinka, Jazz, Puma, Psyque, Trifilo, Tecla, Tanaha, Primitiva
y Valvurga, entre otros. Lo más curioso es que los nombres
que oímos a diario, los más comunes, quedan sepultados en
la lista bajo una catarata de denominaciones exóticas.
Registro de nombres,
tarea cotidiana
La Dra. Marcela Pires está hace unos veinte anos en el tema,
trabajando como delegada del Registro Provincial de las Personas.
Se desempenó en los registros de San Fernando y Boulogne,
y actualmente tiene a su cargo el de la maternidad Santa Rosa,
en Florida, donde se inscriben los bebés recién nacidos antes
de ser dados de alta. Marcela cuenta que, aunque las estadísticas
no existen y no hay datos de los nombres más usados, más exóticos
o más conflictivos, los anos en el cargo le han dado una percepción
importante de qué es lo que hacen los padres al nombrar a
sus hijos.
“Para las mujeres imperan el Agustina, Soledad, Valentina
y Sofía, y últimamente Avril -por la cantante-; y Matías,
Lucas, Lautaro y Nicolás para los varones”, explica, y anade
que los nombres de origen indígena ahora se pueden usar todos,
y de hecho se eligen bastante.
“Cada tanto aparecen pedidos que uno ni sonaría que son nombres,
y que revisando la lista, efectivamente están”, dice. Pero
aclara que ya no se recurre al listado como condición, como
sucedía hace unos anos: si no figuraba, no se permitía.
La doctora reconoce que a pesar del tiempo anotando nacimientos,
se sigue sorprendiendo ocasionalmente. “Hace poco pidieron
el nombre Isaaki, y hubo que enviarlo a la Academia Argentina
de Letras para que ésta diera un informe sobre si existen
antecedentes de ese vocablo usado como nombre”, cuenta. Y
resultó que se trataba de la versión rusa de Isaac, y era
el nombre del padre de un escritor conocido de ese origen.
Marcela Pires explica que, según la ley nacional del nombre,
no están permitidos más de tres nombres, los que son extravagantes,
ridículos, contrarios a nuestras costumbres, que expresen
o signifiquen tendencias políticas o ideológicas, o que susciten
equívocos respecto del sexo de la persona a quien se impone.
Sin embargo, queda a criterio del jefe del Registro Civil,
que puede decidir que un determinado nombre sea elegido o
no. “Si se deniega, pueden apelar al director provincial o
recurrir a la vía judicial”, sostiene, pero rara vez se llega
a esto. Y recuerda el caso de una pareja que hace poco tiempo
quería llamar Tsunami a su hija, alegando que había muchos
otros fenómenos de la naturaleza que son nombres: Rocío, Nieves,
por ejemplo. Por qué no Tsunami?, insistía, a pesar de las
connotaciones negativas de tal denominación. La respuesta
por parte del Registro fue positiva, pero debieron acompanarlo
de otro que determinara el sexo. La pequena se llamó Tsunami
María Francesca.
“Quienes vienen con un nombre de naturaleza extrana suelen
estar firmes con su idea: lo hacen porque les gusta, o porque
tiene una connotación religiosa o de creencia para ellos”,
explica. El papel de la funcionaria no es convencerlos de
lo contrario. “Sí se ven mujeres resignadas al nombre del
futbolista favorito del marido”, dice. A veces, contra la
camiseta, no hay seducción que valga. He aquí que muchos pequenos
se llamen hoy también Román.
Por otra parte, la utilización de nombres extranjeros estaba
muy limitada en una época y prácticamente prohibida, salvo
contadas excepciones. Hoy día hasta se aceptan nombres de
origen africano. Lo mismo pasa con los diminutivos -Lola,
Ari-, que hoy se han transformado en nombres y son muy populares.
Para tener en cuenta
La elección del nombre es un acto totalmente subjetivo. Pero
es para toda la vida y, junto con el apellido, identifica
a un individuo ante el mundo. A la hora de elegir, vale la
pena poner en consideración lo siguiente:
• Considerar el apellido
Los nombres deben sonar bien con el apellido del chico. Si
el apellido es de por sí raro o algo ridículo, piensen en
ponerle un nombre que no sea tampoco desconocido o provoque
las burlas de los demás. Por ejemplo, los casos reales de
Luz Blanca de Iglesia o Pastor Alegre de Montana.
• Que sea fácil de escribir, pronunciar
y recordar, tampoco ridículo, ni raro.
Muchas veces los padres desean que los hijos sean distintos
a los demás, hasta en el nombre. Pero es importante recordar
que esa persona va a llevar el nombre toda la vida. Pónganse
en el lugar de ese nino o adolescente, que tendrá que explicar
en el colegio por qué lleva tal o cual nombre.
• No dejarse llevar por las modas del momento
Los nombres sacados de las telenovelas o de deportistas del
momento son modas que pasan, mientras que el nombre se queda.
Los que no tuvieron en cuenta estos consejos son los padres
de Herodes Eneas Peloso (DNI 22.955.719), que el ano pasado
escribió al diario La Capital para relatar su experiencia
con el nombre que le dieron los progenitores:
“Mi nombre es Herodes Eneas Peloso, según me anotaron mis
padres en el Registro Civil hace más de 33 anos, y puede decirse
que pertenezco a la franja de los llamados ‘nombres raros’.
No menos raro puede decirse de los nombres que tienen mis
otros dos hermanos, uno llamado Nicodemo Melquíades y mi hermana
que lleva por nombres Ligia Salomé (quisieron anotarla con
Sebina pero no lo permitieron). Como puede notarse, todos
los nombres, excepto Ligia, son bíblicos y están escritos
en las Sagradas Escrituras. Según las explicaciones que dieron
mis padres del porqué eligieron estos nombres raros, para
Carlos y Ana estaban ellos (nombres de mis padres), que eran
nombres muy comunes y de lo más utilizados, y que buscaban
identificar a sus hijos con nombres no tan habituales. Hoy
puedo decir que me he acostumbrado a llevar con dignidad y
sin vergüenza mis nombres, sobre todo el primero, Herodes,
que encierra para mí una carga especial ya que, como sabrán,
está relacionado a uno de los personajes nefastos de la historia.
No menos cierto es que también me ha traído algunos problemas
en mi vida. Primero, no fui bautizado con el nombre Herodes,
ya que hubo problemas con el párroco; sí con mi segundo nombre.
Cuando llegó mi comunión y luego la confirmación, el obispo
preguntó varias veces si me llamaba Herodes, hasta que al
final accedió. También mis nombres han sido motivo de bromas
y burlas durante mi ninez. Hoy, ya grande, me permito darle
una recomendación a todos los padres que desean colocarle
un nombre raro a sus hijos: que lo piensen bien antes de hacerlo,
ya que serán los hijos los que tendrán que lidiar con esos
nombres por el resto de sus vidas.”
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cómo
los eligieron |
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“Siempre quise saber los sexos para
poder llamarlos por su nombre desde la panza. Al nombre
de mi hija mayor (14 anos), Carolina, lo tenía elegido
desde el colegio secundario: en ese momento la princesa
de Mónaco (anos 70) era el ideal de princesa moderna
que todas queríamos ser. Además coincidió con que la
abuela de mi marido se llamaba Carola y heredó un montón
de sábanas y toallas con su inicial. Con Lucía (10 anos)
fue diferente. Yo había elegido Agustina simplemente
porque me sonaba dulce; Caro ya tenía 2 anos y por evitarle
los celos, le decíamos que era de ella: tan en serio
se lo tomó, que un día regresó del jardín hablando de
su hermanita Luly (tenía una amiguita muy querida con
ese nombre). No nos disgustó y nos pareció divertido
que Caro fuera parte del team, por lo que quedó Lucía
Agustina. Ya con Iny (8 anos) fue distinto. Yo, que
siempre había elegido los nombres de mis hijos con total
impunidad, tenía varios previstos: Mateo? (mi marido
me retrucaba, "carro de caballos"), Felipe?
(“me suena a factura”), Inaqui? (“nuestra familia no
es vasca”). Si elegimos Ignacio y le decimos Inaqui?
Esa opción anduvo pero nunca nadie se acostumbró y quedó
Iny. Los tres tienen dos nombres ya que al tener un
apellido bastante común, es más fácil ser uno mismo
con dos que con uno…”. Gaby Becerra
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“El nombre de los chicos fue elegido
en forma conjunta por el papá y por mí, menos al de
Agustín, que lo eligieron los hermanos y nosotros estuvimos
de acuerdo. Busqué en libros de nombres y los elegí
por su sentido religioso: Ezequiel, por ser nombre de
un profeta y porque significa Dios es mi fuerza; María
Ivon, por la Virgen y por mí, que me llamo Ivon; y Agustín
por el santo y porque lo eligieron sus hermanos. Algo
increíble: mi papá, mi suegro y mi hijo mayor, como
mi bisabuelo, se llaman Melitón”. Ivon Boehler
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“Mi hijo se llama Tikal, el nombre fue consecuencia
de estar embarazada y no querer saber el sexo. Como
sabíamos que había sido concebido entre Palenque, en
México, y Tikal, en Guatemala, decidimos llamar a la
pancita "Tikal". Luego, cuando nació fue imposible
renunciar al nombre y así quedó. Mi hija se llama Aisha,
que significa fuerza de vida”. Joanna Foster
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“En mi familia hay nombres raros.
Mi sobrina se llama Bernabella, y mis primas llevan
como segundo nombre el del santo del día en que nacieron:
Carola Ma. Calixta, Lucía María Desideria, Enriqueta
María Cayetana”. Isabel Blaquier
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nombres
en desuso
En la página web de su familia, Analía Montórfano elaboró,
entre otras cosas, una lista de nombres antiguos y poco
frecuentes. “La lista surgió por que de tanto ver partidas
antiguas con nombres que ya no se usaban, me dediqué
a anotarlos, para comentárselo a mi familia y amigos
no genealogistas, sólo como curiosidad. Luego de que
la colgué en mi página, a mucha gente le llamó la atención
y comenzó a enviarme nombres, incrementándose mucho
más”, dice Analía desde Espana, donde vive hoy.
Y cuenta algunos detalles: “La familia de mamá fue curiosa:
eran 19 hermanos, de los que hoy ya no vive ninguno.
Doce eran mujeres, y varias tenían nombres hoy muy en
desuso: Petrona, Eufemia, Vitalia, Josefa, Vicenta,
Filomena… Algunos de los nombres raros de los hombres
fueron Adón (y su hijo Abdón), Nolasco, Jacinto. Un
hermano de papá que se llamó Leonello, otro Oliden,
y la primer esposa de mi abuelo se llamó Caracciola”.
Dice también que otros nombres raros en la familia fueron
de mujer: Amabilia, Amable, Prisca, y de hombres, Nilfrido
y Querubín. |
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nombres
de mujeres |
nombres
de hombres |
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A
Acacia
Agapita
Alegría
Altagracia
B
Baldovina
Bartola
Benjamina
Berenguela
C
Canuta
Cayetana
Cesárea
Clodomira
D
Damasia
Delfa
Deogracias
Diosgracias
E
Efigenia
Escolástica
Eutropia
Evarista
F
Filomena
Fortunata
Fructuosa
G
Genoveva
Gertrudis
Gregoria
Gumersinda
H
Heráclita
Herculana
Herencia
Hogarita
I
Iluminada
Inocencia
Isolina
Italia
J
Jacinta
Jovita
Justa
L
Leona
Leonarda
Liboria
Librada
M
Marquesa
Martirio
Melitona
Molinaria
N
Natividad
Nefer
Nemesia
Nepomucena
O
Octaviana
Odelinda
Oliva
Otilia
P
Pánfila
Pantaleona
Pastora
Peregrina
R
Resurrección
Refugia
Restituta
Romana
S
Sandalia
Segundo
Serafina
Suera
T
Tecla
Toda
Tranquilina
Tránsito
U
Ulpiana
Unisifora
Urraca
Uberlinda
V
Venancia
Violante
Visitación
Vitalia
Z
Zenobia
Zenona
Zoila
Zoraida |
A
Abundio
Advíncula
Agapito
Amable
B
Baldomero
Baltasar
Benigno
Bibiano
C
Cecilio
Celestino
Cesáreo
Claro
D
Delfín
Desiderio
Diaco
Donaciano
E
Eleodoro
Epifanio
Espiridión
Eufemia
F
Febronio
Felisardo
Fierabando
Frígido
G
Gabino
Genaro
Germinal
Gumersindo
H
Heliodoro
Herculano
Hermenegildo
Hermógenes
I
Ildefonso
Indalecio
Inocencio
Ireneo
J
Jacinto
Jacobo
L
Laurentino
Lauro
Lázaro
Lucrecio
M
Mamerto
Marcial
Medardo
Melitón
N
Nabora
Neptalí
Norato
Normando
O
Orfilio
P
Pánfilo
Pilaro
Pioquinto
Primitivo
R
Regalado
Reufa
Rogelio
Rosendo
Ruperto
S
Sandalio
Segismundo
Suero
Suplicio
T
Telésforo
Teobaldo
Tristán
Tubal
U
Ubaldino
Ubaldo
V
Valeriano
Venancio
Victoriano
Visitación
W
Waldino
Wenceslao
Werino
Z
Zacarías
Zenón
Zoilo
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