Rutas
peligrosas
En el verano los viajes se multiplican y, con ellos, también los
accidentes. Antes de salir de vacaciones no viene mal repasar
recomendaciones de profesionales y conocer algunos estudios para
intentar bajar una triste estadística.

Nunca es suficiente, sobre todo cuando
el Estado está ausente. Las vacaciones ya son un hecho y muchos
nos pondremos al volante en busca de un merecido descanso. Pero
pocos quizás sepamos a lo que nos exponemos cada vez que salimos
a la ruta. Para tomar conciencia e intentar bajar una estadística
que nos tiene como líderes en accidentes de tránsito, recurrimos
a expertos en la materia.
El Ingeniero Gustavo Brambati es uno de los responsables
de CESVI Argentina (Centro de Experimentación y Seguridad Vial),
una entidad privada, conformada por siete companías de seguros,
dedicada a la experimentación, formación e investigación que
contribuye al desarrollo de la industria automotriz y de la
seguridad vial. Allí se realizan estudios sobre choques con
unidades cero kilómetro y se analizan accidentes reales.
Convocado por Tigris, Brambati respondió a interrogantes
sencillos que están relacionados con las dudas más comunes que
se presentan a la hora de manejar.
Cuál es la principal causa de accidentes
en rutas?
En nuestro país es la distracción: cruces abruptos de carril,
sueno, falta de precisión en la maniobra, etcétera. Y el segundo
son las altas velocidades.
?Hay confeccionado un ranking de peligrosidad de rutas argentinas?
Estamos trabajando en la generación de un mapa de riesgo de
las principales rutas de nuestro país. A modo de avance podemos
decir que las rutas con alto volumen de tránsito nacional e
internacional como la 14, que presentan una infraestructura
vial desactualizada, definida en la década del '50, se encuentra
liderando el ranking accidentológico.
Mucha gente prefiere manejar de noche para evitar
el calor y el tránsito, ?qué aconsejan ustedes?
Es cierto que tanto la temperatura como el tránsito disminuyen,
pero el riesgo aumenta notablemente. El error de cálculo de
distancia es uno de los factores que causa más accidentes, pero
el riesgo más importante que se corre de noche es no ver y reconocer,
con el tiempo suficiente, un objeto en la ruta. Con las luces
bajas la visión del conductor es de aproximadamente 45 metros
y sólo hacia adelante; esta distancia es insuficiente para detener
el vehículo y evitar un impacto.
Qué estudios hay al respecto?
Un estudio realizado demuestra que en la oscuridad de la noche,
sobre una ruta sin iluminación artificial, un peatón vestido
con ropa oscura recién es detectado a los 22 metros y reconocido
a los 7. Si se considera que la velocidad máxima en autopista
es de 110 km/h (30,5 m/seg), esto indica que el conductor dispone
de menos de un segundo para realizar la maniobra de esquive
o frenada.
Al mismo tiempo, el Dr. Eduardo Bertotti, titular
del Instituto de Seguridad y Educación Vial (ISEV) nos aportó
algunos estudios que son para tener en cuenta. Por ejemplo,
los factores que inciden en el tiempo de reacción, lo que tarda
un conductor después de percibir plenamente una determinada
situación, en decidir qué debe hacer y comenzar a actuar. Esto
se ve alterado por:
• La edad: los conductores muy jóvenes y sobre todo los de mucha
edad poseen un tiempo de reacción lento.
• La fuerza del estímulo: los estímulos más fuertes provocan
reacciones un tanto más rápidas, pero también pueden dar lugar
a acciones incorrectas.
• La condición física: fatiga, consumo de alcohol, entre otros,
aumentan o disminuyen la eficacia de la reacción.
• Los hábitos: sólidamente adquiridos, a través de la ensenanza
y la experiencia, reducen el tiempo de reacción.
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Cuando el peligro viaja a bordo |
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Se podrá pensar que morir en un choque como
producto del impacto de un objeto suelto dentro del vehículo
es poco probable. Pero saber que Pierre Lefaucheaux, primer
presidente de Renault, murió porque en un choque un maletín
que estaba suelto impactó contra su cuello y lo desnucó refuerza
esa posibilidad. Ahora que sabe esto ?va a seguir dejando cosas
sueltas en la luneta del auto?
Para Bertotti "cualquier objeto puede convertirse
en un proyectil" en caso de frenada brusca o impacto. Y
la manera más práctica para comprender la real magnitud de las
consecuencias es demostrar cómo objetos "inofensivos"
adquieren otro peso cuando un vehículo choca frontalmente contra
un muro a una velocidad de "tan sólo" 50 km/h:
• Un perro mediano de 20 kg impactaría con una fuerza de 1093
kg.
• Un paraguas que tiene un peso de 41 gramos alcanzaría una
fuerza de impacto de 22,5 kg.
• Una linterna con pilas del mismo peso que el paraguas llegaría
en cambio a los 50 kg.
• Y unas llaves de apenas 40 gramos tienen una fuerza de impacto
de 39 kg.
Por eso es recomendable no llevar objetos que
no estén debidamente sujetos o guardados, y esto incluye a las
mascotas. Ni qué hablar de no usar el cinturón de seguridad:
un conductor de 98 kg que se desplaza a una velocidad de apenas
36 km/h y choca contra un objeto fijo impacta contra el volante
con una fuerza equivalente a 2500 kg.
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Los chicos atrás y con cinturón |
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A los datos expresados anteriormente les sumamos
ahora el de un menor de 17 kg sentado en el asiento trasero,
sin cinturón de seguridad. A 50 km/h, en caso de choque contra
un objeto detenido, alcanzaría una fuerza de impacto de 850
kg.
Como se puede ver, sería de 50 veces su peso o similar al peso
de un vehículo mediano. Además, esta fuerza de impacto varía
de acuerdo con lo siguiente: al doble de peso será doble también
la fuerza de impacto. Al doble de velocidad será cuádruple la
fuerza de impacto. "?Usted todavía cree que por abrazarlo
fuerte, evitará danar a su hijo?", pregunta el titular
del ISEV.
Por otra parte, que los pasajeros ubicados en las plazas traseras
no lleven colocado el cinturón de seguridad puede llegar a multiplicar
por 5 el riesgo de muerte del conductor y acompanante.
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Vivir (o morir) conectados al celular
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El teléfono móvil ya es parte de nuestra vida.
Sin él nos sentimos desnudos y lo llevamos a todas partes, inclusive
de vacaciones. Pero atenderlo mientras estamos al volante puede
significar el final abrupto del viaje. Un estudio realizado
con conductores en circuito cerrado por la Organización de Consumidores
y Usuarios de Espana y la Dirección General de Tráfico así lo
demuestra.
Tras un minuto y medio de hablar (incluso con manos libres)
el conductor no percibe el 40% de las senales, su velocidad
media baja en el 12%, su ritmo cardíaco se acelera bruscamente
y tarda más en reaccionar.
Algunos estudios comparan este peligro con la conducción con
exceso de alcohol. Sin embargo, entre el 30 y el 50% de los
conductores no percibe este riesgo.
El solo hecho de ver la distancia que se recorre a 50 km/h mientras
se está atento al teléfono impresiona:
• Marcar un número de teléfono en un celular
normal conlleva 239 metros.
• Marcar un teléfono en un celular "manos libres"
equivale a 211 metros.
• Atender una llamada en un celular normal implica recorrer
118 metros.
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Básico pero importante
Para tener en cuenta antes y durante el viaje:
• Poner el auto en condiciones: revisar fluidos, neumáticos
y frenos.
• Evitar bultos en exceso y colocar los más pesados cerca
del respaldo y del piso, para no alterar el centro de
gravedad.
• Tratar de no llevar equipaje en el techo.
• Descansar al menos 8 horas antes del viaje.
• Evitar salir a la ruta de noche.
• Evitar manejar al amanecer y al atardecer para no ser
deslumbrado por el sol.
• Manejar como máximo 8 a 9 horas, incluyendo las paradas,
que deben ser de 15 minutos cada 2 horas o 200 km.
• Utilizar calzado y ropa cómoda, nunca ojotas.
• Al momento de parar no ingerir comidas pesadas que puedan
ocasionar somnolencia.
• Beber agua fría y preferentemente bebidas no gasificadas.
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