Federico
tuvo que ver
Siempre oímos hablar de
la exclusión social y de lo difícil de volver a conseguir trabajo.
Aquí, una breve historia para volver a creer y renovar las esperanzas
de que se puede seguir intentando y compartiendo compromiso. Cáritas,
Federico, Juan y ustedes.

Juan nació en una familia pobre con
muchos problemas asociados a esa realidad. No es exagerado afirmar
que desde el momento del parto fue expulsado a la vida de la escuela,
pero también de la calle.
Un corto recorrido de falta de oportunidades le abrieron de lleno
la opción de fugarse por medio de la droga. Pero en ese camino,
que parecía sin retorno, alguien sintió que tenía algo que ver.
Ese “alguien” lo acompanó a realizarse un tratamiento. Sin embargo,
Juan vio que con su particular currículum difícilmente podría
entrar a trabajar. Volvía a repetirse la historia, nuevamente
sería expulsado hacia un lugar al cual no quería volver.
Pero, Federico, un empresario que se sintió involucrado con la
historia de Juan, se jugó por él y lo aceptó como empleado en
su empresa, dándole la oportunidad que hasta ahora no había tenido.
Somos protagonistas de
esta historia
Cada uno de nosotros es, en parte, responsable -no culpable-,
de lo que pasa en nuestro alrededor. Está claro que el rol de
las empresas con una actitud comprometida más allá de los intereses
materiales va a repercutir directamente en los cambios dentro
de su comunidad y en la inclusión social por medio del trabajo.
Testimonio de Federico
“Hace unos meses, el Proyecto Dignidad de Cáritas San Isidro nos
propuso la incorporación a la empresa de Juan, un chico de veinte
y pocos anos, que estaba terminando su proceso de recuperación
de adicción a las drogas. Como empresarios, sentimos la gran responsabilidad
de darle una oportunidad, en estricta igualdad de condiciones
con otros candidatos. Desde el primer día, Juan fue un operario
respetuoso, trabajador y cumplidor que logró insertarse en la
comunidad de trabajo de la fábrica. Nos encontramos con una persona
muy madura para su edad, que conocía sus límites y que estaba
decidido a no perder oportunidades en la vida. En las últimas
semanas, vimos cómo Juan se ha ido a vivir solo ya fuera del hogar
de rehabilitación, y también ha retomado los vínculos con su familia
de origen, cosa que alentamos y celebramos con él. Estamos muy
contentos con esta experiencia y creemos que no hicimos más que
lo que nos corresponde hacer desde el ámbito de la empresa, donde
tenemos un puesto de privilegio para ayudar a reconstruir el tejido
social de nuestro país”.
Servicio de promoción y vinculación laboral
Cáritas Diócesis de San Isidro
Cosme Beccar 245 (1642) San Isidro
Tel.: 4575-4267 - Fax: 4742-4484
dignidad@caritassanisidro.org.ar
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